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Cómo dar el pésame: qué decir y qué evitar

14/08/26

Para dar el pésame de forma adecuada, lo más recomendable es utilizar palabras sencillas y sinceras, reconocer la pérdida y mostrar disponibilidad sin intentar explicar, minimizar o acelerar el duelo de la otra persona.

Aun así, encontrar esas palabras no siempre resulta fácil. Ante el fallecimiento de alguien cercano, es habitual no saber qué decir, cómo comportarse o de qué manera mostrar apoyo sin causar más dolor.

No existe una frase perfecta capaz de aliviar una pérdida. En estos momentos, lo verdaderamente importante es hacer saber a la persona que no está sola y que puede contar con nuestro apoyo.

Cada duelo es diferente, como también lo es la relación que mantenemos con la persona fallecida o con su familia. Por eso, el pésame debe adaptarse a cada situación, evitando fórmulas impersonales o comentarios que puedan restar importancia a lo ocurrido.

Qué significa dar el pésame 

Dar el pésame es expresar nuestro apoyo y acompañamiento a una persona tras el fallecimiento de un ser querido. Puede hacerse de forma presencial, por teléfono, mediante un mensaje o, de manera más tradicional, a través de una tarjeta o carta. Más allá de las palabras, las condolencias implican reconocer el dolor de la otra persona y mostrar respeto por el momento que está atravesando.

No es necesario dar consejos ni intentar cambiar su estado de ánimo. Como explica Marian Carvajal, neuropsicóloga en el Departamento de Atención Emocional en Grupo Albia: Cada persona necesita transitar por la pérdida a su ritmo. Acompañar significa también respetar esos tiempos y emociones.”

Por ello, en muchas ocasiones, una frase sencilla y una actitud cercana pueden marcar la diferencia. El objetivo no debe ser consolar de forma inmediata, sino transmitir disponibilidad, afecto y comprensión.

Cómo dar el pésame de forma adecuada 

Aunque cada situación requiere una forma diferente de acercarse, existen algunas pautas que pueden ayudar a expresar el pésame con naturalidad y respeto.

Ser breve y sincero 

Las frases sencillas, combinadas con detalles como mencionar su nombre o compartir un pequeño recuerdo, suele ser lo más adecuado. Por ejemplo:

  • “Siento mucho tu pérdida”.
  • “Te acompaño en el sentimiento”.
  • “Lo siento muchísimo”.
  • “Estoy aquí para lo que necesites”.
  • “Os mando todo mi cariño en estos momentos”.
  • “Siento mucho lo ocurrido”.
  • “Siempre recordaré su amabilidad”.
  • “Guardo un recuerdo muy especial de él o de ella”.

No es necesario preparar un discurso largo. En muchas ocasiones, unas pocas palabras dichas con sinceridad transmiten mucho más.

Hablar desde la cercanía 

El pésame debe sonar natural y coherente con la relación que existe con la persona. No es necesario utilizar un lenguaje demasiado formal si se trata de alguien cercano, una amistad o alguien con quien tenemos confianza. A veces, reconocer que no sabemos qué decir también puede ser una forma sincera de acompañar:

  • “No sé qué decirte, pero quería que supieras que estoy contigo”.
  • “No encuentro las palabras, pero puedes contar conmigo”.
  • “Siento mucho que estés pasando por esto”.

Respetar el silencio y las emociones 

La persona en duelo puede llorar, permanecer en silencio, mostrarse distante o no saber cómo responder. Todas estas reacciones son normales. No debemos esperar una conversación ni una respuesta concreta. Acompañar en silencio, ofrecer un abrazo si existe confianza o simplemente permanecer cerca puede ser suficiente.

También es importante respetar si la persona no quiere hablar en ese momento. Estar disponible no significa obligarla a compartir cómo se siente.

Ofrecer ayuda concreta 

Frases como “avísame si necesitas algo” muestran buena intención, pero durante el duelo puede ser difícil pedir ayuda o identificar qué se necesita. Por ello, puede ser más útil ofrecer apoyo de forma concreta, pero siempre sin presionar y respetando la respuesta de la otra persona:

  • “Puedo acompañarte a hacer alguna gestión”.
  • “Esta semana puedo ayudarte con la compra”.
  • “Puedo recoger a los niños si lo necesitas”.
  • “Te llamaré dentro de unos días para saber cómo estás”.
  • “Puedo llevaros comida esta tarde”.

La ayuda práctica puede aliviar algunas de las tareas cotidianas que resultan especialmente difíciles durante los primeros días tras la pérdida.

Cómo dar el pésame por WhatsApp o mensaje 

Dar el pésame por WhatsApp o por mensaje puede ser una forma adecuada de mostrar las condolencias, especialmente cuando no podemos acudir al funeral, vivimos lejos o no existe suficiente confianza para llamar.

El mensaje debe ser breve, personal y respetuoso. Conviene evitar textos demasiado genéricos, cadenas, emoticonos excesivos o preguntas que obliguen a la persona a responder.

Algunos ejemplos son:

  • “Siento mucho lo ocurrido. Te mando un abrazo enorme y estoy aquí para lo que necesites”.
  • “No encuentro las palabras, pero quería hacerte llegar todo mi cariño y mi apoyo”.
  • “Siento muchísimo vuestra pérdida. Estoy pensando en vosotros”.
  • “Lamento no poder acompañaros personalmente. Os envío todo mi cariño en estos momentos”.
  • “Acabo de conocer la noticia. Lo siento muchísimo. No hace falta que contestes, solo quería que supieras que estoy contigo”.

Añadir una frase como “no hace falta que respondas” puede evitar que la persona sienta la obligación de contestar en un momento especialmente difícil.

Qué no decir al dar el pésame 

Algunas frases se utilizan con la intención de ayudar, pero pueden generar incomodidad o hacer que la persona sienta que su dolor no está siendo comprendido.

  • Evitar frases que minimizan el dolor: expresiones como “tienes que ser fuerte”, “el tiempo lo cura todo” o “ya lo superarás” pueden transmitir la idea de que la persona debe controlar sus emociones o recuperarse rápidamente.
  • No comparar la pérdida con otras experiencias: compartir una experiencia propia puede ser útil en algunos momentos, pero conviene evitar comparaciones directas. Es preferible evitar frases como “sé exactamente cómo te sientes”, pues cada vínculo y cada duelo son diferentes.
  • Evitar explicaciones religiosas si no conocemos sus creencias: expresiones como “está en un lugar mejor”, “Dios lo ha querido así” o “ahora os cuida desde arriba” pueden resultar reconfortantes para algunas personas, pero no para todas.
  • No buscar aspectos positivos de la situación: comentarios como “al menos no sufrió”, “era muy mayor” o “por lo menos pudiste despedirte” pueden minimizar la pérdida, aunque se digan con buena intención.
  • No hacer preguntas indiscretas: en los primeros momentos no conviene pedir detalles sobre el fallecimiento ni preguntar por cuestiones médicas, familiares o económicas, salvo que la persona decida compartirlas. Dar el pésame consiste en acompañar, no en obtener información.

Cómo acompañar después del funeral 

El apoyo no debe limitarse únicamente al día del fallecimiento o al funeral. En palabras de Marian Carvajal, “con el paso de los días, cuando disminuyen las llamadas y las visitas, la persona en duelo puede seguir necesitando escucha, cercanía y ayuda práctica”.

Por ello, puede ser especialmente importante:

  • Escribir o llamar unas semanas después.
  • Mantener el contacto sin exigir una respuesta.
  • Ofrecer ayuda con tareas cotidianas.
  • Escuchar sin dar consejos constantemente.
  • Recordar fechas señaladas, como cumpleaños o aniversarios.
  • Proponer planes sencillos, respetando si la persona no desea participar.
  • Nombrar a la persona fallecida con naturalidad, si la persona en duelo quiere hablar de ella.

Acompañar también significa comprender que el dolor puede reaparecer en determinados momentos. Una presencia mantenida en el tiempo puede resultar más valiosa que encontrar las palabras exactas durante los primeros días.

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Descubre cómo dar el pésame con respeto, qué frases puedes utilizar, qué comentarios conviene evitar y cómo acompañar después del funeralDescubre cómo dar el pésame con respeto, qué frases puedes utilizar, qué comentarios conviene evitar y cómo acompañar después del funeral.

Sara Peral Galindo 14/08/26 15:23

Para dar el pésame de forma adecuada, lo más recomendable es utilizar palabras sencillas y sinceras, reconocer la pérdida y mostrar disponibilidad sin intentar explicar, minimizar o acelerar el duelo de la otra persona.

Aun así, encontrar esas palabras no siempre resulta fácil. Ante el fallecimiento de alguien cercano, es habitual no saber qué decir, cómo comportarse o de qué manera mostrar apoyo sin causar más dolor.

No existe una frase perfecta capaz de aliviar una pérdida. En estos momentos, lo verdaderamente importante es hacer saber a la persona que no está sola y que puede contar con nuestro apoyo.

Cada duelo es diferente, como también lo es la relación que mantenemos con la persona fallecida o con su familia. Por eso, el pésame debe adaptarse a cada situación, evitando fórmulas impersonales o comentarios que puedan restar importancia a lo ocurrido.

Qué significa dar el pésame 

Dar el pésame es expresar nuestro apoyo y acompañamiento a una persona tras el fallecimiento de un ser querido. Puede hacerse de forma presencial, por teléfono, mediante un mensaje o, de manera más tradicional, a través de una tarjeta o carta. Más allá de las palabras, las condolencias implican reconocer el dolor de la otra persona y mostrar respeto por el momento que está atravesando.

No es necesario dar consejos ni intentar cambiar su estado de ánimo. Como explica Marian Carvajal, neuropsicóloga en el Departamento de Atención Emocional en Grupo Albia: Cada persona necesita transitar por la pérdida a su ritmo. Acompañar significa también respetar esos tiempos y emociones.”

Por ello, en muchas ocasiones, una frase sencilla y una actitud cercana pueden marcar la diferencia. El objetivo no debe ser consolar de forma inmediata, sino transmitir disponibilidad, afecto y comprensión.

Cómo dar el pésame de forma adecuada 

Aunque cada situación requiere una forma diferente de acercarse, existen algunas pautas que pueden ayudar a expresar el pésame con naturalidad y respeto.

Ser breve y sincero 

Las frases sencillas, combinadas con detalles como mencionar su nombre o compartir un pequeño recuerdo, suele ser lo más adecuado. Por ejemplo:

  • “Siento mucho tu pérdida”.
  • “Te acompaño en el sentimiento”.
  • “Lo siento muchísimo”.
  • “Estoy aquí para lo que necesites”.
  • “Os mando todo mi cariño en estos momentos”.
  • “Siento mucho lo ocurrido”.
  • “Siempre recordaré su amabilidad”.
  • “Guardo un recuerdo muy especial de él o de ella”.

No es necesario preparar un discurso largo. En muchas ocasiones, unas pocas palabras dichas con sinceridad transmiten mucho más.

Hablar desde la cercanía 

El pésame debe sonar natural y coherente con la relación que existe con la persona. No es necesario utilizar un lenguaje demasiado formal si se trata de alguien cercano, una amistad o alguien con quien tenemos confianza. A veces, reconocer que no sabemos qué decir también puede ser una forma sincera de acompañar:

  • “No sé qué decirte, pero quería que supieras que estoy contigo”.
  • “No encuentro las palabras, pero puedes contar conmigo”.
  • “Siento mucho que estés pasando por esto”.

Respetar el silencio y las emociones 

La persona en duelo puede llorar, permanecer en silencio, mostrarse distante o no saber cómo responder. Todas estas reacciones son normales. No debemos esperar una conversación ni una respuesta concreta. Acompañar en silencio, ofrecer un abrazo si existe confianza o simplemente permanecer cerca puede ser suficiente.

También es importante respetar si la persona no quiere hablar en ese momento. Estar disponible no significa obligarla a compartir cómo se siente.

Ofrecer ayuda concreta 

Frases como “avísame si necesitas algo” muestran buena intención, pero durante el duelo puede ser difícil pedir ayuda o identificar qué se necesita. Por ello, puede ser más útil ofrecer apoyo de forma concreta, pero siempre sin presionar y respetando la respuesta de la otra persona:

  • “Puedo acompañarte a hacer alguna gestión”.
  • “Esta semana puedo ayudarte con la compra”.
  • “Puedo recoger a los niños si lo necesitas”.
  • “Te llamaré dentro de unos días para saber cómo estás”.
  • “Puedo llevaros comida esta tarde”.

La ayuda práctica puede aliviar algunas de las tareas cotidianas que resultan especialmente difíciles durante los primeros días tras la pérdida.

Cómo dar el pésame por WhatsApp o mensaje 

Dar el pésame por WhatsApp o por mensaje puede ser una forma adecuada de mostrar las condolencias, especialmente cuando no podemos acudir al funeral, vivimos lejos o no existe suficiente confianza para llamar.

El mensaje debe ser breve, personal y respetuoso. Conviene evitar textos demasiado genéricos, cadenas, emoticonos excesivos o preguntas que obliguen a la persona a responder.

Algunos ejemplos son:

  • “Siento mucho lo ocurrido. Te mando un abrazo enorme y estoy aquí para lo que necesites”.
  • “No encuentro las palabras, pero quería hacerte llegar todo mi cariño y mi apoyo”.
  • “Siento muchísimo vuestra pérdida. Estoy pensando en vosotros”.
  • “Lamento no poder acompañaros personalmente. Os envío todo mi cariño en estos momentos”.
  • “Acabo de conocer la noticia. Lo siento muchísimo. No hace falta que contestes, solo quería que supieras que estoy contigo”.

Añadir una frase como “no hace falta que respondas” puede evitar que la persona sienta la obligación de contestar en un momento especialmente difícil.

Qué no decir al dar el pésame 

Algunas frases se utilizan con la intención de ayudar, pero pueden generar incomodidad o hacer que la persona sienta que su dolor no está siendo comprendido.

  • Evitar frases que minimizan el dolor: expresiones como “tienes que ser fuerte”, “el tiempo lo cura todo” o “ya lo superarás” pueden transmitir la idea de que la persona debe controlar sus emociones o recuperarse rápidamente.
  • No comparar la pérdida con otras experiencias: compartir una experiencia propia puede ser útil en algunos momentos, pero conviene evitar comparaciones directas. Es preferible evitar frases como “sé exactamente cómo te sientes”, pues cada vínculo y cada duelo son diferentes.
  • Evitar explicaciones religiosas si no conocemos sus creencias: expresiones como “está en un lugar mejor”, “Dios lo ha querido así” o “ahora os cuida desde arriba” pueden resultar reconfortantes para algunas personas, pero no para todas.
  • No buscar aspectos positivos de la situación: comentarios como “al menos no sufrió”, “era muy mayor” o “por lo menos pudiste despedirte” pueden minimizar la pérdida, aunque se digan con buena intención.
  • No hacer preguntas indiscretas: en los primeros momentos no conviene pedir detalles sobre el fallecimiento ni preguntar por cuestiones médicas, familiares o económicas, salvo que la persona decida compartirlas. Dar el pésame consiste en acompañar, no en obtener información.

Cómo acompañar después del funeral 

El apoyo no debe limitarse únicamente al día del fallecimiento o al funeral. En palabras de Marian Carvajal, “con el paso de los días, cuando disminuyen las llamadas y las visitas, la persona en duelo puede seguir necesitando escucha, cercanía y ayuda práctica”.

Por ello, puede ser especialmente importante:

  • Escribir o llamar unas semanas después.
  • Mantener el contacto sin exigir una respuesta.
  • Ofrecer ayuda con tareas cotidianas.
  • Escuchar sin dar consejos constantemente.
  • Recordar fechas señaladas, como cumpleaños o aniversarios.
  • Proponer planes sencillos, respetando si la persona no desea participar.
  • Nombrar a la persona fallecida con naturalidad, si la persona en duelo quiere hablar de ella.

Acompañar también significa comprender que el dolor puede reaparecer en determinados momentos. Una presencia mantenida en el tiempo puede resultar más valiosa que encontrar las palabras exactas durante los primeros días.