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Cómo gestionar el fallecimiento de un familiar en el extranjero

14/08/26

Cuando un familiar fallece fuera de España, a la pérdida se suma la necesidad de realizar trámites en otro país, contactar con distintas autoridades y decidir cómo organizar el traslado y la despedida.

Aunque el procedimiento puede variar según el lugar del fallecimiento, existen una serie de pasos generales que ayudan a iniciar la gestión y coordinar la repatriación del cuerpo o de las cenizas a España.

Contar con el apoyo del consulado y de profesionales funerarios con experiencia en servicios internacionales puede facilitar todo el proceso y evitar que la familia tenga que asumir gestiones complejas en un momento especialmente delicado.

Qué hacer cuando un familiar fallece en el extranjero

Cuando un familiar fallece en el extranjero, uno de los primeros pasos es contactar con el consulado o la embajada española correspondiente y comprobar si la persona fallecida disponía de un seguro que cubra la repatriación.

A partir de ahí, será necesario coordinar la documentación y decidir si se traslada el cuerpo a España o si se realiza la cremación en el país del fallecimiento para trasladar posteriormente las cenizas.

De forma general, los principales pasos son:

  1. Contactar con el consulado o la embajada española.
  2. Informar a la aseguradora y comprobar las coberturas disponibles.
  3. Contactar con una funeraria que pueda gestionar servicios internacionales.
  4. Reunir la documentación necesaria para el traslado.
  5. Decidir entre la repatriación del cuerpo o el traslado de las cenizas.
  6. Coordinar la llegada a España y la posterior despedida.

Como explica Julia Pérez, directora territorial de zona centro de Grupo Albia, “el consulado se encargará de coordinar con las autoridades sanitarias y locales la documentación necesaria para que el cuerpo pueda salir del país”.

En cualquier caso, los requisitos dependerán del país en el que se haya producido el fallecimiento y de los acuerdos internacionales aplicables.

Cómo funciona la repatriación de un fallecido a España

La repatriación consiste en trasladar el cuerpo o las cenizas desde el país donde ha ocurrido el fallecimiento hasta España.

La gestión puede realizarse mediante una funeraria local o a través de una empresa funeraria española que coordine el proceso con profesionales del país de origen. Los plazos y requisitos pueden variar en función de la normativa local y de las circunstancias del fallecimiento.

Repatriación del cuerpo 

Si la familia decide trasladar el cuerpo a España, será necesario cumplir los requisitos sanitarios y administrativos establecidos tanto en el país de origen como para su entrada en España.

Dependiendo del caso, pueden ser necesarios documentos como el certificado de defunción, el certificado médico, el certificado de embalsamamiento o conservación, autorizaciones locales o consulares y el Salvoconducto Mortuorio.

Una vez que el cuerpo llega a España y se comprueba la documentación, la funeraria puede organizar la despedida según los deseos de la familia, mediante velación, cremación o inhumación.

Traslado de las cenizas a España 

Otra posibilidad es realizar la cremación en el país donde se haya producido el fallecimiento y trasladar después las cenizas a España.

Este procedimiento suele ser más sencillo desde el punto de vista sanitario, aunque es necesario comprobar las condiciones establecidas por el país de origen y por la compañía de transporte.

Qué documentación puede ser necesaria para la repatriación 

Los documentos requeridos varían según el país y el tipo de traslado, pero entre los más habituales se encuentran:

  • Certificado de defunción.
  • Documento de identidad de la persona fallecida.
  • Certificado médico con la causa del fallecimiento.
  • Certificado de embalsamamiento o conservación, cuando sea necesario.
  • Autorizaciones de las autoridades locales o consulares correspondientes.
  • Salvoconducto mortuorio, en los casos en que sea aplicable.
  • Documentación necesaria para la entrada del fallecido en España.
  • Certificado de cremación, si se trasladan las cenizas.

La funeraria puede encargarse de coordinar estos trámites con las autoridades consulares, sanitarias y de transporte.

Quién paga la repatriación de un fallecido 

Los gastos derivados de la repatriación no son asumidos de forma general por la Administración española.

Por ello, es importante comprobar si la persona fallecida disponía de un seguro de viaje o de decesos que incluyera esta cobertura. Dependiendo de la póliza, el seguro puede asumir parte o la totalidad de los gastos y de las gestiones necesarias.

Si no existe cobertura, los costes suelen recaer en la familia y pueden variar según el país, la distancia, el medio de transporte y los servicios contratados.

La importancia de contar con acompañamiento y ayuda profesional 

Gestionar el fallecimiento de un familiar en el extranjero puede ser especialmente complejo por la distancia, el idioma, los trámites administrativos y la necesidad de tomar decisiones en poco tiempo.

Contar con información clara, acompañamiento y profesionales con experiencia en traslados internacionales puede facilitar el proceso y ayudar a organizar la repatriación y la despedida de acuerdo con los deseos de la familia.

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Cómo gestionar el fallecimiento de un familiar en el extranjero Cómo gestionar el fallecimiento de un familiar en el extranjero

Descubre qué hacer cuando un familiar fallece en el extranjero, qué trámites son necesarios y cómo funciona la repatriación del cuerpo o las cenizas a España.

Sara Peral Galindo 14/08/26 15:33

Cuando un familiar fallece fuera de España, a la pérdida se suma la necesidad de realizar trámites en otro país, contactar con distintas autoridades y decidir cómo organizar el traslado y la despedida.

Aunque el procedimiento puede variar según el lugar del fallecimiento, existen una serie de pasos generales que ayudan a iniciar la gestión y coordinar la repatriación del cuerpo o de las cenizas a España.

Contar con el apoyo del consulado y de profesionales funerarios con experiencia en servicios internacionales puede facilitar todo el proceso y evitar que la familia tenga que asumir gestiones complejas en un momento especialmente delicado.

Qué hacer cuando un familiar fallece en el extranjero

Cuando un familiar fallece en el extranjero, uno de los primeros pasos es contactar con el consulado o la embajada española correspondiente y comprobar si la persona fallecida disponía de un seguro que cubra la repatriación.

A partir de ahí, será necesario coordinar la documentación y decidir si se traslada el cuerpo a España o si se realiza la cremación en el país del fallecimiento para trasladar posteriormente las cenizas.

De forma general, los principales pasos son:

  1. Contactar con el consulado o la embajada española.
  2. Informar a la aseguradora y comprobar las coberturas disponibles.
  3. Contactar con una funeraria que pueda gestionar servicios internacionales.
  4. Reunir la documentación necesaria para el traslado.
  5. Decidir entre la repatriación del cuerpo o el traslado de las cenizas.
  6. Coordinar la llegada a España y la posterior despedida.

Como explica Julia Pérez, directora territorial de zona centro de Grupo Albia, “el consulado se encargará de coordinar con las autoridades sanitarias y locales la documentación necesaria para que el cuerpo pueda salir del país”.

En cualquier caso, los requisitos dependerán del país en el que se haya producido el fallecimiento y de los acuerdos internacionales aplicables.

Cómo funciona la repatriación de un fallecido a España

La repatriación consiste en trasladar el cuerpo o las cenizas desde el país donde ha ocurrido el fallecimiento hasta España.

La gestión puede realizarse mediante una funeraria local o a través de una empresa funeraria española que coordine el proceso con profesionales del país de origen. Los plazos y requisitos pueden variar en función de la normativa local y de las circunstancias del fallecimiento.

Repatriación del cuerpo 

Si la familia decide trasladar el cuerpo a España, será necesario cumplir los requisitos sanitarios y administrativos establecidos tanto en el país de origen como para su entrada en España.

Dependiendo del caso, pueden ser necesarios documentos como el certificado de defunción, el certificado médico, el certificado de embalsamamiento o conservación, autorizaciones locales o consulares y el Salvoconducto Mortuorio.

Una vez que el cuerpo llega a España y se comprueba la documentación, la funeraria puede organizar la despedida según los deseos de la familia, mediante velación, cremación o inhumación.

Traslado de las cenizas a España 

Otra posibilidad es realizar la cremación en el país donde se haya producido el fallecimiento y trasladar después las cenizas a España.

Este procedimiento suele ser más sencillo desde el punto de vista sanitario, aunque es necesario comprobar las condiciones establecidas por el país de origen y por la compañía de transporte.

Qué documentación puede ser necesaria para la repatriación 

Los documentos requeridos varían según el país y el tipo de traslado, pero entre los más habituales se encuentran:

  • Certificado de defunción.
  • Documento de identidad de la persona fallecida.
  • Certificado médico con la causa del fallecimiento.
  • Certificado de embalsamamiento o conservación, cuando sea necesario.
  • Autorizaciones de las autoridades locales o consulares correspondientes.
  • Salvoconducto mortuorio, en los casos en que sea aplicable.
  • Documentación necesaria para la entrada del fallecido en España.
  • Certificado de cremación, si se trasladan las cenizas.

La funeraria puede encargarse de coordinar estos trámites con las autoridades consulares, sanitarias y de transporte.

Quién paga la repatriación de un fallecido 

Los gastos derivados de la repatriación no son asumidos de forma general por la Administración española.

Por ello, es importante comprobar si la persona fallecida disponía de un seguro de viaje o de decesos que incluyera esta cobertura. Dependiendo de la póliza, el seguro puede asumir parte o la totalidad de los gastos y de las gestiones necesarias.

Si no existe cobertura, los costes suelen recaer en la familia y pueden variar según el país, la distancia, el medio de transporte y los servicios contratados.

La importancia de contar con acompañamiento y ayuda profesional 

Gestionar el fallecimiento de un familiar en el extranjero puede ser especialmente complejo por la distancia, el idioma, los trámites administrativos y la necesidad de tomar decisiones en poco tiempo.

Contar con información clara, acompañamiento y profesionales con experiencia en traslados internacionales puede facilitar el proceso y ayudar a organizar la repatriación y la despedida de acuerdo con los deseos de la familia.